Cuando ha pasado tu gran día siempre quedan los maravillosos recuerdos: lo rápido que pasó, la gente que te acompañó, lo bien que salió, lo emocionada que estabas, todo el trabajo durante tantos meses bien merecieron la pena, el encuentro con familiares, amigos y allegados, el amor infinito que se respira por doquier...pero nadie te cuenta, ni tú quieres recordar, la mierdecilla que has dejado atrás para llegar, vivir y recordar ese maravilloso día como único en tu vida.